POSIBILIDADES DE IR AL PARO O SALIR DE ÉL
El Observatorio Laboral de la Crisis, de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha realizado un estudio que evalúa las probabilidades de que cada ocupado acabe en el desempleo, así como los factores que más contribuyen al acceso al mercado laboral por parte de los ya parados. Las conclusiones obtenidas a partir de dicho estudio son llamativas y por ejemplo, pese a la brecha en la tasa de paro entre nacionales y extranjeros, la nacionalidad no es un factor que en sí mismo afecta al riesgo de perder el puesto de trabajo, a pesar de que se cree totalmente lo contrario.
Por contra, el tipo de contrato, el nivel educativo y el sector de ocupación, entre otros, resultan relevantes, además de por supuesto el sexo. Al comparar un hombre con una mujer de similares características personales y del tipo de empleo, la mujer tiene un riesgo de pérdida de empleo que es un 18% mayor que la del hombre. Esta diferencia se ha incrementado ligeramente en este trimestre aunque, hay que tener en cuenta que este dato tiene que ver con que es el sector servicios, eminentemente femenino, donde la pérdida de empleos ha sido más acusada relativamente al resto de sectores. El factor con más incidencia a la hora de perder empleo es el tipo de contrato (un empleado con contrato temporal en cualquier actividad se enfrenta a una probabilidad de pérdida de empleo 4 veces mayor que a la que se enfrenta otro trabajador con las mismas características pero cuyo contrato es indefinido). Algo que se ha mantenido desde el comienzo de la crisis. El sector económico también resulta relevante. Aunque la construcción duplica en riesgo al resto de sectores, los servicios (por su enorme peso en la economía) están resultando los más generadores de desempleo (eso sí, también de empleo). También la edad, los menores de 25 años tienen el doble de opciones o más que el resto de grupos de edad de perder el puesto de trabajo.
Frente a los peligros que aumentan las posibilidades de quedarse en paro, existe algún escudo protector. Cada vez son menos, pero hay uno que pervive a lo largo de la crisis: la educación. Los licenciados son los que menos probabilidades tienen de pasar a engrosar las listas del paro y los que más opciones tienen para colocarse, incluso con contrato fijo. Respecto a las opciones de recolocación los que más posibilidades tienen son los que llevan menos de un mes en paro (un 70,4%), y los que llevan entre uno y tres meses (un 56%). Por edades, son los que tienen entre 25 y 34 años los que acumulan más papeletas para incorporarse a una empresa desde el paro (un 28,8% de opciones).
Resulta reseñable que algunos de los factores de riesgo para perder el trabajo coinciden con los que resultan relevantes para encontrarlo: como ser mujer, joven y tener o buscar un contrato temporal. No es coincidencia, es que existe un grupo de gente que pierde el trabajo y se coloca continuamente. Se trata mayoritariamente de jóvenes sin formación, que consiguen contratos muy cortos, incluso por días. Esto, según los expertos es algo muy preocupante, ya que están en un círculo vicioso del que es difícil salir y que será muy malo para la economía.