INDEPENDIZADOS A LOS 18
El Gobierno italiano en nombre de su ministro de Administración Pública ha hecho una propuesta que pretende obligar por ley a independizarse a los 18 años, con el objetivo de que los jóvenes maduren y se valgan por sí mismos, sin estar bajo el techo familiar durante décadas. Renato Brunetta, que así se llama el ministro, considera vergonzoso los numerosos casos en los que a los 30 años se continúa viviendo en casa de los padres; él mismo, recuerda como a los 30 años aún era incapaz de hacerse su propia cama y como se la tenía que hacer diariamente su madre.
Estas declaraciones vertidas en una entrevista realizada en la emisora de radio RTL ha suscitado opiniones para todos los gustos. Algunos han criticado dicha propuesta y la consideran desmedida y fuera de lugar, mientras otros muchos la ven razonable y una buena manera de erradicar la vagancia de muchos jóvenes. Revisando algunos periódicos digitales he podido comprobar como en el espacio destinado a las opiniones, mucha gente copiaría dicha propuesta y la instauraría en España; alegan que es intolerable que los jóvenes de hoy en día sean unos vagos y unos comodones y que eso no pasaba antes.
En mi opinión, traer esta propuesta a España es imposible con el sistema actual. Estoy de acuerdo en que en muchos casos los jóvenes ni estudian ni trabajan y se acomodan en el hogar de sus padres a vivir la sopa boba; por contra, para aquellos que generalizan con la generación de los años 80, decirles que para alguien que se esfuerza en estudiar una carrera o en empezar a trabajar a los 16 años es imposible que al convertirse en mayor de edad se puedan independizar. Alquileres de 800-1000 euros y altos precios en la compra de viviendas (en parte, por la especulación inmobiliaria que algunos de los que critican a los jóvenes habrán impulsado) no están al alcance de cualquiera e incluso hay casos de gente con una licenciatura, buen nivel de idiomas y experiencia laboral de uno o dos años, cuyo salario no le permite independizarse tan fácilmente. Por lo tanto, yo considero que hay otras maneras de ayudar a los jóvenes a independizarse más eficientes que la obligación por ley; y a los que critican sin ponerse a pensar en todos aquellos que nos esforzamos en preparanos para el futuro,decirles que practiquen la empatía y se pongan en nuestro lugar.
En Suecia, por ejemplo, la mayoría de gente joven vive por su cuenta y no hay ninguna ley que lo obligue. La explicación se basa en dos factores que en el caso de España o se cumplen. Por un lado, el precio de alquileres y compra de pisos no es deshorbitado y es mucho más fácil acceder a un piso para un persona joven con un salario normal. Por otro lado, el Gobierno sueco ofrece una ayuda monetaria a interés cero a todos los adolescentes y jóvenes mientras completan su etapa formativa, para que al acabar sus estudios tengan un dinero ahorrado para destinar al alquiler o compra de sus casas. Acciones como estas podrían solucionar el problema que algunos ven en que estemos hasta los 30 o 40 en casa de nuestros padres.
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