TIRÓN DE OREJAS AL GOBIERNO
En el artículo de ayer comentábamos la nueva estrategia de Renfe para llegar a convertirse en el principal medio de transporte español. La estrategia de low cost para su alta velocidad, no cabe duda que es una muy buena idea y que tendrá su compensación en el incremento de número de viajeros, que hasta ahora no se podían permitir la compra de un billete de AVE por su alto coste. Sin embargo, a juicio de muchos la gestión de la compañía ferroviaria no es todo lo buena que debería y muchos aseguran que Renfe no está resultando rentable, porque sus directivos no quieren y/o no saben; el presidente de la compañía, por contra, justifica el resultado negativo de los últimos años en la inversión que han realizado en la renovación de su flota de trenes que ahora debe de amortizar y en el déficit estructural de algunas unidades de negocio, como el transporte de mercancías.
Sea como fuere, lo que está claro es que los últimos años, la compañía no ha generado los resultados esperados. Ante esta situación, el Gobierno ha ido concediendo un sistema de ayudas a Renfe durante los últimos cuatro años, algo que la Comisión Europea considera ilegal. La denuncia enviada por la Comisión Europea a las autoridades españolas da la razón a la patronal Fenebús, que representa los intereses de las principales empresas de transporte de viajeros por carretera. La asociación empresarial elevó una queja contra Renfe y su régimen de subvenciones públicas en 2009, que fue admitida a trámite por las autoridades comunitarias el pasado mes de Julio.
Las compañías afectadas tomaron la decisión de presentar una queja formal, al sentirse agraviadas por el trato de favor del Gobierno hacia la empresa pública en un contexto de competencia cada vez más agresiva en el mercado de transporte entre la carretera, el avión y la alta velocidad ferroviaria. Las cantidades obtenidas confieren a Renfe una ventaja económica evaluable, frente a sus más directos competidores en el mercado de transporte de viajeros, las empresas de autobuses que operan en los mismos trayectos sin recibir compensaciones o ayudas.
Bruselas es el segundo tirón de orejas que da al Gobierno en las últmas fechas, después de que se haya puesto en tela de juicio los sistemas de financiación de Renfe y de RTVE aprobados por el Gobierno. En ambos casos, el origen de la resolución fue la denuncia efectuada por los competidores privados de las dos empresas públicas. Está claro, segun argumenta la Comisión Europea, que las ayudas que ha recibido Renfe no eran legales y por tanto, las quejas de sus competidores privados y la resolución es totalmente justa. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que Renfe tiene libertad total para establecer los precios en el AVE y que esta supresión de ayudas puede que afecte a la estrategia low cost que acababan de comunicar.
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