ESTRATEGIA LOW COST DE RENFE
Los trenes de alta velocidad en España permiten desplazarse de una ciudad a otra en muy poco tiempo, algo impensable hace unas décadas. Estos trenes, equipados con la última tecnología, alcanzan velocidades de vértigo, sólo superadas por el transporte aéreo; sin embargo, los trámites de embarque, salida, etc. son mucho menos costosos en tiempo que los del avión, por lo que mucha gente está optando por utilizar en tren de alta velocidad en sustitución del avión, para el trayecto, por ejemplo, Madrid-Barcelona, donde el año pasado alcanzó una cuota del 47,6% (Renfe transportó a 2,67 millones de pasajeros frente a 2,93 millones del avión).
El inconveniente actual de la alta velocidad son los precios de los billetes, con unos precios no aptos para todos los bolsillos. El transporte aéreo en este sentido ha tomado la delantera y muchos viajes se pueden hacer a un precio asequible y al que prácticamente toda la sociedad se puede permitir. Iberia, que controla el 25% de la ruta Madrid-Barcelona, por ejemplo, ha reducido los precios de su servicio de Puente Aéreo un 35% para de ese modo intentar no perder el dominio de la ruta, algo que consiguieron hace ya unos cuantos años.
Ante esta situación, Renfe ha decidido unirse a la estrategia low cost que siguen las aerolíneas e intentar de esa manera seguir ganando cuota de mercado y convertirse en el principal medio de transporte para los españoles. El nuevo reto del operador ferroviario es ofrecer tarifas baratas para captar a los clientes que hoy en día no suben al AVE por sus elevados precios. Para lograrlo, Renfe está pensando en comprar diez nuevos aparatos de alta velocidad que sean modelos de alta capacidad (más de 500 pasajeros) y que ofrezcan el coste por asiento más bajo posible. Los mayores costes de explotación de una línea ferroviaria están ligados a la amortización de los trenes y su financiación, por lo que para Renfe es clave lograr el precio más competitivo; para ello se ha abierto un concurso, que arranca hoy con su publicación en la página de Internet de Renfe y en el BOE y que se resolverá antes del próximo verano, donde los fabricantes que decidan tomar parte en el mismo, deberán presentar sus ofertas antes de finales de Abril.
Los trenes están pensados para cubrir el corredor entre Madrid y París con paradas en Barcelona y Lyon, aunque no se descarta en el futuro ampliar la estrategia de bajo coste a nuevas líneas ferroviarias de alta velocidad, conforme se vaya finalizado la construcción de las mismas. Entre las condiciones que Renfe ha establecido para el ganador del concurso, se encuentran que los trenes puedan circular tanto en España como en la red de alta velocidad de Francia y que tengan una velocidad máxima superior a los 300 kilómetros por ahora; además el 20% de los trenes se tendrán que fabricar en sus talleres en España. Está clara la estrategia de Renfe para intentar convertirse en el principal medio de transporte para los españoles y seguir ganando cuota de mercado en un entorno competitivo como el del transporte de pasajeros; ahora, veremos la respuesta que las compañías aéreas (sobretodo las que cubren el trayecto Madrid-Bacelona) adoptan para hacer frente a esta estrategia y como evoluciona el reparto de pasajeros entre ambos medios de transporte.
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